Pensó que sería la mejor foto del mundo, pero al final grabaron su propia muerte

Desde que las selfies aparecieron todos están encantados con ella y es que es una de las mejores maneras de tomarse una foto y lucir bien, aunque después de varios intentos y que uno normalmente no publica la primera imagen que se toma. Michal Mackowial era un hombre que siempre buscaba la forma de tener la foto perfecta y debido a esto le paso algo horrible a él y su esposa.

Michal se había ido de vacaciones a Portugal junto a su esposa y dos hijos pequeños, lo cierto es que no podían dejar de admirar la belleza natural del lugar por lo que tomaron muchas fotografías. Cuando estaban viendo el acantilado que es una atracción turística, este hombre no pudo aguantar las ganas de querer la foto perfecta, así que saltaron la barda para tomarse una selfie bien al borde del precipicio.

Sus hijos de 5 y 6 años quedaron del otro lado de la barda bien seguros, aunque la peor parte es cuando sin darse cuenta hacen un mal paso y caen por el acantilado mientras sus hijos veían todo. Cuando los turistas que estaban allí se dieron cuenta de esto llamaron a emergencias, pero todo fue inútil ya que no los encontraron.

Al otro día alguien vio los cuerpos en la orilla y fue entonces que hicieron la autopsia. Ahora viene lo más sorprendente y es que a pesar de que parezca imposible, ellos sobrevivieron a la caída. Pero ese día la corriente del mar era demasiado fuerte lo que hizo que murieran ahogados. Los pequeños ahora están viviendo con sus abuelos, pero recuerdan esa fea imagen.

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